lunes, 23 de marzo de 2009

¡VIVA LA POESÍA! DICE POUCET


Poesía Ciudadana
Convocatoria

Descendí de mi torre de marfil y no hallé al mundo
Jack Kerouac


Compañeros del pan y el vino, compañeros en la poesía(al decir del compadre Portiglia), cofrades, fisgones, trabajadores de la palabra, amigos, todos:
Hace tiempo que necesito compartir con Uds. algo que viene dando vueltas en mi cabeza. Seguramente no será una novedad, pero creo, como adelanté en el correo que muchos habrán recibido acerca de la polémica Movimiento Poesía/Ñ, también nosotros somos, en parte, responsables de la anomia del género y la escasez de promotores, difusores y lectores, que sería lo más preocupante. La poesía no vende. Es cierto. Pero si seguimos cultivando un tipo de poesía, llamémosla “ombliguista”, anodina, hueca y vacía de esos grandes valores de la humanidad, no vamos a tener lectores. Jamás. Al contrario, ¡tendremos cada vez menos!
Desde hace algunos años y especialmente en la década de los ’90, la producción cultural también se ha globalizado. Lo que no sería un inconveniente en sí mismo. Al contrario, las fronteras se han esfumado. Lo grave es la globalización mercantilista. La mentalidad del mercader, donde todo es mercadería, todo es transacción, incluidos los bienes sociales y culturales. En consecuencia, la literatura es un bien transable más. Es parte de una gran puesta en escena, de un gran espectáculo donde, se dice, manda el “Dios mercado”… (Bastaría ver el tratamiento de estos temas en los suplementos y revistas de los grandes medios periodísticos, las editoriales tradicionales ahora transnacionales, la radio y la televisión para hacerse una idea aproximada en la situación actual. La excepción serían las revistas independientes de circulación limitada)Creo que la entrada anterior es elocuente. A confesión de partes.....
Les comentaba lo siguiente: tenemos que resistir, compañeros, como podamos. ¡Volvamos a la literatura de cordel como en la edad media si fuera necesario! (¿Acaso estaremos transitando nueva Edad Media y no nos dimos cuenta?) Realicemos más encuentros, más lecturas. ¡Acerquémonos al vecino (por si pueblo fuera una palabra vaga o pretensiosa)! ¡Hablémosle en su propio lenguaje!
Recordemos esto: “La poesía no vende bien. Es un género que exige mucho y no están los tiempos para eso. Pero también hay responsabilidad de los propios poetas, que nos hemos dedicado a escribir para el oficio y para otros poetas. Después de muchos años instalados en la ruptura, la poesía debe estar en contacto con la realidad y la vida. Ya el mercantilismo más radical se está encargando de romperlo todo, se están liquidando las naciones, todo está en manos del mercado. Y no hay nada que se vaya pareciendo más a un poeta bohemio que un ejecutivo neoliberal: están en contra de la estabilidad, de la construcción, del trabajo seguro, y cantan al movimiento perpetuo y la destrucción. Reconozco lo importante que ha sido para la vanguardia y para el siglo XX esta óptica de radicalización romántica de la ruptura, pero creo que es momento de cambiar de perspectiva. Por eso, cuando me acerco al lenguaje, me interesa más tratarlo como un espacio público y no como el experimento donde voy a romper las palabras para llamar a la mesa, pájaro, y al pájaro, mesa","El lenguaje es un espacio público", Luís García Montero, ADN, Bs. As. 12/04/08
Pero, ¿la poesía debería ser necesariamente “popular”? ¿Y por qué no? ¿Sería una vana utopía pensarlo así en estos tiempos? Quién sabe. Cuando no hay épica ni mística ni sueños compartidos parecería puro voluntarismo. Pero valdría la pena intentarlo, ¿no les parece? Necesitamos más y mejores lectores. El asunto sería cómo atraerlos. Cuál debería ser el camino. Como apreciarán-lo saben también por experiencia propia-la cosa es nada sencilla. Pero estoy convencido de que mucho depende de nosotros, de nuestro compromiso artístico, estético y ciudadano. Seguro-repito-no estaré diciendo nada nuevo-pero tal vez convenga resignificar ciertas ideas, ciertas actitudes, ciertos aspectos del ser y hacer”situados”.
Pero vayamos al grano, compañeros y etcéteras:
1)Los convoco, si están de acuerdo en algo con este planteo general- a reunirnos "poéticamente”, digamos; más allá de los pensamientos político-partidarios o ideológicos (Fachos, racistas y soplones, por favor, abstenerse)
2)La “poesía ciudadana”es una propuesta que tiene que ver con la política, ciertamente. Es decir, con la polis griega, la civis romana, o sea, con el pueblo que la habita, lucha, sufre y ama. Que somos todos nosotros, sin excepciones.
3)Sabemos que la vida en sociedad genera tensiones por sus antagonismos y contradicciones. Lo mismo sucede en el campo de la cultura: una inestable coexistencia de roles, clases e intereses. Porque disfrutaron y aún disfrutan del quehacer cultural en sentido renacentista y restringido, ciertas elites y diletantes que gozan de tiempo libre, educación y dinero. Entonces, según las etapas históricas, a veces existe una concordia frágil y vacilante y muchas otras, la confrontación abierta.
Como cultura es “todo”, sería bueno reconocernos como una totalidad, sin discriminaciones, expoliaciones ni violencia, bajo el amparo colectivo de la Nación. Sólo así, podremos convivir civilizadamente con el resto de la humanidad.
4)Ahora va la pregunta del millón:¿Existen alta y baja poesía? ¿la poesía popular es de inferior calidad? No necesariamente. Depende de la vara estética con que se las midan, o sea, del dueño del “poemómetro”. Sin embargo, existen muchos ejemplos de poesía popular de exquisita factura. Ustedes podrían ahora citar decenas de casos.
Esto responde a aquella tensión inestable a que me refería más arriba. Todo bien, mientras que desde el poder no se ejerza el ninguneo a que nos tienen acostumbrados las elotes locales. ¡El sol sale para todos! Incluso para los “pibes chorros”…
Permítanme esta digresión: mi maestro, Enrique Anderson Imbert, solía decir: no debemos bajar hasta el pueblo, sino que el pueblo debería ascender con nosotros hacia lo más bello. Utopías de un socialista "blanco”, pero ¡qué pensamiento tan bello!
5)¿Por qué generalmente hablamos de poesía "para ser cantada” cuando decimos poesía popular?¿Es diferente a la que se escribe para ser leída? (Pero ya lo dijo Homero Manzi: prefiero hacer letras para los hombres que ser hombre de letras…y no reunió sus trabajos en un libro porque quizás no le interesaba).¿Acaso los poetas de la antigüedad no "pulsaban la lira”? Y si como decíamos vivimos en una impensada Edad media, en una sociedad paradójicamente poco letrada,¿no podríamos volver a la transmisión oral de saberes y sentires? Quién sabe…
6)la poesía, creo, entonces, deberá salir a la calle para dialogar directamente con los ciudadanos, pero sin bastardearse ni malvenderse ni realizar ningún tipo de concesiones. Pero,¿de qué manera?
Les propongo:
a)mediante lecturas en clubes, plazas, centros culturales, librerías, sindicatos, escuelas, universidades, etc.;
b)mediante “ferias” callejeras donde podamos ofrecer sin intermediarios nuestras producciones en lugares estratégicos de nuestras ciudades;
c)mediante “poesía mural”(pegatinas de afiches en las calles y carteleras adecuadas);
d)mediante recitales poético-plástico-teatrales y musicales. Según qué onda pinte…;
e)mediante la apropiación de los medios masivos de comunicación. Busquemos espacio en radios comunitarias, pequeñas FM, canales de TV locales; tratemos de “infiltrarnos”en diarios y revistas. Los medios más importantes son de los poderosos, pero si militamos a favor de una nueva Ley de radiodifusión en Argentina, tal vez logremos cambiar esta realidad, que aunque parezca mentira, nos amordaza;
f)mediante blogs, páginas web,”e-poesía”, etc. Todo lo que las nuevas tecnologías nos pueda ofrecer. De hecho muchos compañeros ya lo vienen haciendo y con singular éxito. Aunque Internet tienda a la individuación, ¡la web puede ser multitud!
7) Esta propuesta así dicha a la ligera y de corrido, no tiene derecho de autor: es de todos y para todos; en cualquier ciudad, en cualquier pueblo o comunidad; aquí y en el resto de América (no diferenciamos el norte del sur)
Cada grupo podrá crear un “capítulo” o “sección”, enriquecerlo con su propio quehacer y de acuerdo con sus propias necesidades.
Queda abierto el espacio a sugerencias y opiniones. Y si lo desean, a la polémica.
Lo importante será establecer mínimos acuerdos locales para luego pasar a la acción. Hay propuestas que no cuestan mucho y son de fácil realización. Para otras necesitaremos financiamiento: cooperativo o de auspiciantes (privados o gubernamentales) Bienvenidos los mecenazgos.
Lo mejor de todo será el encuentro fraterno, el intercambio de ideas, el logro de pequeños objetivos, la voluntad de mejorar (miren, ya no decimos cambiar) el mundo en que vivimos.
No desaprovechemos ninguna oportunidad que se nos ofrezca por mínima que parezca. Unos vinos o unos mates serán acompañantes ideales para el debate, el acuerdo y sobre todo, el hacer.
Tengámoslo claro: la poesía será ciudadana o no será nada, ¡qué joder!

Rubén Américo Liggera, en “Villa R”, Junín, Buenos Aires, en el mes de febrero de 2009

Dirección electrónica: rliggera@gmail.com

1 comentario:

  1. es cuestión de hacer y no de pensar y pensar...
    saludos Ligge!
    =)

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